El hipérico macerado en aceite vegetal se utiliza desde mucho antes de
la Edad Media y es un auténtico apósito vegetal. Se trata de un macerado
oleoso con propiedades cicatrizantes, reparadoras, calmantes y
antiinflamatorias... no es de extrañar que esté tan valorado. Por otro
lado, ayuda a descongestionar las afecciones vasculares o edematosas. Es
ideal para tratar pequeñas lesiones. Por desgracia también es
fotosensibilizante, con lo cual hay que evitar exponerse al sol durante
las 24 horas posteriores a su uso. En los remedios tradicionales se
aconseja aplicarlo de noche; por ejemplo, al acostarse.